El amor de mi vida.




Y es que amores puede haber muchos en la vida, pero yo he tenido uno sólo al que puedo considerar como el amor de mi vida.

Eres tú, que fuiste tan especial, y que el motivo de nuestra separación fue tan absurdo y a quien amé tan intensamente. Y que en un principio terminamos muy mal, casi pensando que nos odiábamos, y que con el paso de los años tuvimos nuestras respectivas parejas y seguimos con nuestra vida. Pero que aún así nos fue imposible separarnos totalmente.

Aunque la distancia fue necesaria y buena, pues lo nuestro ocurrió estando aún demasiado jóvenes. Necesitábamos vivir más, conocer más, tener referencias. Ahora sé que eres el tipo de hombre con el que me gustaría compartir sueños, al que me gustaría apoyar, al que podría amar libremente, sin ataduras mentales o emocionales.

Y aunque decidimos que la separación sería definitiva, yo, en lo personal, sentía la enorme necesidad de saber qué era de tu vida, si estabas luchando por tus sueños, si amabas, si te amaban, o si eras feliz; pero no por querer estar contigo, pues ya ambos éramos libres, sino por esa llama que se hizo un poco más pequeña por el tiempo y la distancia, pero cuyo fuego nunca se extinguió. Y sé muy bien que tú sientes igual.

Todos los amores nacen en algún momento y tienen una función en específico. La de algunos es hacernos felices por un momento de nuestra vida: Los vivimos, los disfrutamos, y como estrellas fugaces brillan unos instantes en el cielo dándonos un bonito espectáculo para después, perder su luz inminentemente, para siempre.

Pero hay amores, como el nuestro, cuya función es, después de nacer, permanecer en el firmamento. Ya no como simples pequeñas estrellas lejanas que sólo adornan el el cielo por las noches despejadas, sino como soles que nos dan eternamente calor. Aunque su brillo no será siempre el mismo, es decir, no siempre será el mismo amor, pero irá pasando por diferentes etapas. Se transformará, en ocasiones incluso en amor de amigos, pero no morirá, pues es eterno.

Así es mi amor por ti: eterno. Ha soportado una distancia de varios años, y por lo que veo, sería capaz de soportar el resto de mi vida, pues no sé si algún día podamos volver a estar juntos. Y sé que ahí seguirá, pues he tenido grandes amores, grandes hombres, pero mi corazón deja de latir por ellos en dado momento, en cambio, siempre enloquece cuando estoy cerca de ti.

No sé, pero dudo que algún día deje de temblar y de sonreír ante tu presencia, dudo que algún día deje de sentir algo por ti. Dudo que algún día se borre tu recuerdo. Y no dudes que, cada vez que coincida que esté yo sola y solo tú también, querré volver a estar junto a ti.

Te negaré tres veces
antes de que llegue el alba
Me fundiré en la noche
donde me aguarda la nada.

Me perderé en la angustia
de buscarme y no encontrarme
te encontraré en la luz
que se me esconde tras el alma.

Desandaré caminos,
sin salidas como muros.
Recorreré los cuerpos,
desolados sin futuro.

Destruiré los mitos,
que he formado uno a uno,
y pensaré en tu amor,
este amor nuestro vivo y puro.

Te veo sonreir,
sin lamentarte de una herida.
Cuando me vi partir,
pensé que no tendrías vida.

¿Que gloria te tocó?,
¿que ángel de amor,
que has renacido?.
¿Qué milagro se dio
cuando el amor volvió a tu nido?

¿Qué puedo hacer?
Quiero saber
qu´w me atormenta en mi interior.
Si es el dolor
que empieza a ser
miedo a perder lo que se amó.

Será que eres el amor de mi vida...!!